Metodología
Cada curva de este sitio está estimada, no dibujada. Entra una nube de bonos individuales, sale una línea.
Hay un par de respuestas estándar para derivar una curva de tipos.
- Nelson-Siegel-Svensson. Unos pocos parámetros, una forma funcional limpia, publicada por los bancos centrales, enseñada en cualquier curso de renta fija.
- Bonos benchmark. Para cada vencimiento de la curva — 2 años, 5, 10 — se elige un único bono, y su rendimiento es el rendimiento de ese punto. Simple y limpio: ningún modelo, ningún parámetro, nada que discutir. Y es también de donde salen casi todos los rendimientos que lees cada día.
En curvas de deuda pública profundas y líquidas las dos funcionan bastante bien. Pero tienen algunos problemas conocidos.
- A medida que pasa el tiempo, el benchmark a 10 años se convierte en 9,95, 9,90, 9,85… y entonces el benchmark salta a un bono recién emitido, otra vez a 10. En ese instante la curva se movió, no porque se moviera el mercado, sino porque se sustituyó el bono que hay debajo.
- Solo un puñado de vencimientos tiene bono benchmark, así que la curva no es realmente una línea continua: está muestreada en puntos discretos. No hay forma real de sacarle un valor a 8,8 años, más allá de una interpolación simplista.
- Y aunque se acerque, 9,8 años no son 10 años. Donde la curva es empinada ese hueco es un sesgo en el número publicado, y sigue el calendario de emisiones en vez de compensarse.
En los bonos corporativos, dispersos, las dos fracasan estrepitosamente.
- Los universos corporativos son escasos e irregulares. Un emisor puede tener once bonos, ocho de ellos amontonados entre tres y siete años, más un solitario vencimiento en 2045. No hay ningún bono a 10 años que nombrar benchmark, ni a 5 tampoco. Svensson al menos interpola con elegancia sobre un espectro completo de vencimientos, pero no aguanta los huecos, y ese único bono largo acaba dictando la forma de todo lo que hay por debajo.
- Los parámetros son globales, así que un precio malo contamina toda la línea. Los bonos corporativos cotizan poco. Los precios envejecen, los tamaños son pequeños, y una ejecución fuera de mercado es idéntica a una real. Un ajuste por mínimos cuadrados le da todo el peso, y como cada parámetro toca cada vencimiento, un solo bono raro a cuatro años puede levantar el punto de treinta. En el modelo no existe ninguna localidad.
- La forma es errónea. Nelson-Siegel lleva incorporada una idea de cómo debe ser una curva: nivel, pendiente, una o dos jorobas. Las curvas de crédito no siempre están de acuerdo. Se aplanan, se doblan, se invierten en el tramo corto para un nombre que preocupa al mercado, hacen un escalón donde se concentran los bonos amortizables anticipadamente. Forzados por el modelo, esos rasgos o desaparecen o vuelven como una joroba que nadie había puesto ahí.
Pasamos mucho tiempo poniendo parches: esquemas de ponderación, restricciones, filtrado previo agresivo. Cada arreglo ganaba algo de precisión en una curva y rompía otra. Al final quedó claro que aquello no tenía arreglo.
Así que construimos la nuestra
Nos llevó mucho tiempo. Mirar fijamente las curvas que salían mal, entender qué estaban haciendo realmente los datos, y volver atrás. Miles de curvas, cada día de mercado, en todas las divisas, tramos de rating y sectores que cubrimos.
Lo que acabó saliendo se apoya en tres ideas.
- La detección de atípicos importa tanto como la metodología de ajuste. Como se suele decir: basura entra, basura sale.
- La jerarquía manda. Una curva estrecha y la más amplia que la contiene se ajustan sabiendo algo la una de la otra, de modo que un criterio formado donde la evidencia es más sólida llega también a donde es escasa.
- Mejora continua. Hoy producimos unas 5.000-10.000 curvas, con datos y formas que cambian sin parar, día tras día. Cada jornada y cada caso límite es una oportunidad para afinar la metodología.
Nuestras fuentes
Las calificaciones son la mediana de las calificaciones que observamos para un emisor en la información pública que difunden las agencias de calificación. bondScovery no es una agencia de calificación y no emite ninguna opinión de crédito propia.
Los precios reflejan ejecuciones y cotizaciones de mercado de cierre disponibles públicamente. Las clasificaciones sectoriales, la asignación a emisores y las demás métricas construidas sobre ellas son análisis independiente de bondScovery.
¿Has visto una curva que parece mal? Eso nos resulta muy útil. El formulario de CONTACTO llega directamente a quienes construyeron esto. Algunas de nuestras mejores mejoras empezaron con alguien señalando una línea y diciendo que no podía ser.